¿Cómo nos saludamos con nuestros amigos en Rosh Hashana? “Feliz Año Nuevo” es una expresión popular nacida en las culturas que nos rodean desde que los judíos vivimos en la Diáspora. La hemos hecha nuestra, no está mal desearse felicidad para el nuevo año. Pero sepamos que en la tradición hebrea no es costumbre desear un año feliz. Lo que se desea es que el año sea “bueno”. Con todo lo bueno que se pueda desear. Salud, paz, trabajo, agua para los campos, nuevos proyectos, dulzura para cada día… y cuánto más.
¿Qué tiene que ver el profeta Isaías con Rosh Hashana? Desde el comienzo del Segundo Templo, mitad del siglo V a.e.c. Ezra ordena que la Torá ( Pentateuco) se divida en porciones, para que semanalmente cada porción se lea y explique al pueblo, lunes, jueves y sábado, en ese entonces en las puertas de Jerusalem, junto al mercado. Más adelante se lee en las sinagogas. La Torá se leía completa en un período de 3 años en tiempos de Ezra, ese es el rito judío que en la temprana Edad Media se llamó “rito palestino”. Según se ha descubierto en la Gueniza, el altillo lleno de documentos que se descubrió a fin del siglo XIX en la Sinagoga Ben Ezra de El Cairo, ese llamado rito palestino continuó vigente, en algunas comunidades hasta el siglo IV e.c y varios siglos más, hasta el siglo XI e.c. en algunas comunidades judías de Oriente. La sinagoga Ben Ezra, la dueña de la Gueniza de El Cairo, practicaba este rito.
¿Sólo el Pentateuco se enseñaba al pueblo en cada semana? La tradición del pueblo hebreo cuenta que la Gran Asamblea de notables del pueblo presidida por Ezra, ordena la lectura de una “Haftará”, un capítulo agregado de Profetas o Escritos, para acompañar la lectura semanal del Pentateuco. ¿Por qué, para qué? Tal vez para demostrar públicamente que se oponían a la secta de los Samaritanos, que sólo aceptan el Pentateuco y rechazan al resto de la Biblia y las elaboraciones posteriores. Esta lectura de la Haftará resultaría ser fundamental en los siglos posteriores.
Hacia el año 334 a.e.c. los griegos se adueñan de Judea. Los primeros reyes griegos son tolerantes con los hebreos. Pero más adelante los griegos prohiben la enseñanza y la práctica de la Ley hebrea, porque la consideran rito religioso extraño al griego. El emperador griego Antíoco IV Epifanes (reina del 175 al 164 a.e.c.) ordena además a todos los pueblos bajo su dominio arrodillarse ante la imagen del emperador griego para adorarlo como un dios. Todos los pueblos dominados aceptan, son paganos, adoran muchos dioses, un dios más o menos no les importa. Pero el pueblo hebreo se niega a adorar como dios la imagen del Emperador. Antíoco Epifanes considera esto, delito de traición al Estado y su reacción es terrible. Prohíbe totalmente cualquier manifestación o enseñanza de la Ley hebrea, bajo pena de muerte. A familias enteras de judíos les cortan la cabeza en ese entonces. Sin embargo, no se prohíbe la lectura de Nebiim (Profetas) y Ketuvim (escritos) que se autorizan como “relatos de los héroes del pueblo” e “Historia del Pueblo”. Su lectura pasa a ser la única enseñanza de hebrea que pueden permitirse los judíos.
¿Era igual a la actual la redacción de esos libros bíblicos? Según las copias de rollos descubiertos en las cuevas del desierto de Judea, el texto era casi igual.
Mil años más tarde de Ezra, las academias rabínicas de Babilonia (hoy en Irán-Irak) hacia el siglo VI e.c. forman parashot, (capítulos) más largos, para que todo el Pentateuco pueda leerse completo en un año. Este es el rito que hoy en día seguimos en casi todas las comunidades judías. La práctica de dar lectura a la Haftará, el capítulo semanal de profetas o escritos, no es dejada de lado. Se adjudican lecturas de Profetas y Escritos a cada una de las nuevas parashot. Esta práctica, casi sin modificaciones, continúa hasta hoy.
¿Cuál es el tema de la Haftará esta semana, la que precede a Rosh Hashaná? El texto es del profeta Isaías. ¿Por qué Isaías esta semana y no otra? En realidad, no sabemos por qué para tal capítulo semanal de la Torá los rabíes eligieron cuál capítulo de la Biblia, aunque diferentes eruditos ensayan distintas explicaciones.
Este Shabat, junto con la porción semanal de la Torá, se leerán algunos versículos de Isaías. ¿Cuáles? Varían según las congregaciones. ¿Por qué leer Isaías para Rosh Hashana? La que sigue es una de las muchas interpretaciones.
Una de las cosas que enseña Isaías es que soñemos. ¿Tal vez para echarnos a dormir e interpretar qué anuncia nuestro sueño? No. Lo que pide Isaías es que sepamos soñar despiertos. Darnos a nosotros mismos permiso para soñar nuestros propios proyectos. Soñarlos primero, para después tratar de llevarlos a cabo. ¿La edad que tengamos? No importa. Mi padre Z’l vivió 102 años y una de las cosas que me enseñó fue: mientras tengas proyectos, serás joven.
¿Cuál ha sido mi sueño este año? Volver a traer el Idish a Montevideo. Es lo que me pidió mi marido Z´l antes de fallecer. El estudio del Idish está renaciendo alrededor del mundo, porque llena más de una necesidad de las comunidades judías y estudiantes universitarios no judíos de estos tiempos. Hace meses vengo publicando notas en el Semanario Hebreo y el Portal CCIU sobre la renovación del Idish, escribir para publicar es una tarea que demanda muchas horas de trabajo, pero sin publicaciones no hay difusión. Agradezco a todos los que me están apoyando en la tarea de llevar a cabo este sueño. Al pequeño y maravilloso grupo de askanim (voluntarios) que han tomado la tarea con todas las fuerzas, a los profesores de Idish que vienen desde el IWO Buenos Aires, a los funcionarios de la Kehila de Montevideo, que han asumido la tarea con un cariño que va más allá de la relación laboral, a la dirección del Semanario Hebreo y del Portal del CCIU, que realizan las publicaciones. No cito ningún nombre porque tendría que decir los nombres de tantas, tantas maravillosas personas.
Me emociona ver a todos los alumnos que se interesan en venir a las clases para aprender el idioma de nuestros abuelos y bisabuelos judíos europeos desde hace más de mil años.
Mi mensaje en este Nuevo Año hebreo va más allá de los tradicionales de salud, alegría y Paz. Les deseo que hagan suyas las palabras de Isaías que nos llegan en la semana de Rosh Hashana. ¡Que sueñen nuevos proyectos de vida y tengan fuerzas para hacerlos realidad! Nadie dijo que fuera fácil. Pero vale la pena intentarlo. Lejaim. ¡Por la Vida!
El profeta Isaías para Rosh Hashana
05/Sep/2018
Por la Esc Esther Mostovich de Cukierman